Antes un poco de lectura:
Lady Juliana, de
barco de convictas a burdel flotante
Con 800.000 personas en el siglo XVIII, Londres era la ciudad más grande de Europa donde se podían encontrar las mayores fortunas del Imperio británico y los
barrios más míseros en los que indigentes, raterillos, prostitutas… simplemente sobrevivían. Los delitos contra la propiedad -la maldita
costumbre que tienen los pobres de
comer todos los días- eran los más frecuentes en una sociedad marcada por las grandes
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