Y el Otoño lentamente sin prisa alguna, nos hace notar su presencia. Y a la ropa de verano que nos resistimos a guardar le añadimos chaquetas cada vez más gruesas y con todo sentimos que no es suficiente. Y el cielo se vuelve más oscuro con la oscuridad que precede a las eminentes lluvias otoñales, que como bien dice Vientodel el campo con ellas reverdecerá y calmará su sed acumulada durante el cálido y más bien asfixiante verano.
El agua caida a su debido tiempo, es una bendición para los campos ... (ver texto completo)
El agua caida a su debido tiempo, es una bendición para los campos ... (ver texto completo)