Durante miles de años se han creado guerras, enfrentamientos de todo tipo, hambrunas y crisis a conveniencia, y la sociedad, entre adorminalada y con dificultades para sobrevivir en las duras circunstancias -también creadas artificialmente- poco podía hacer.
Ya no. Hay un despertar colectivo global, favorecido por la época cósmica por la que atravesamos, que quiere y exige cambio de rumbo y, por supuesto, de capitanes.
Lo que ha estado en la
sombra, está saliendo a la luz para que lo denunciemos,
... (ver texto completo)