... por terminar con una sonrisa. Hasta otro rato.
Cambiando de tema, el que se vaya de puente que lo disfrute y el que no se vaya, también.
Y con razón, claro. Excepto en lo de ir a descargar la rabia en el sitio equivocado.
Se dice bien cómo se está poniendo el patio. Cada vez es más grande el cabreo de la gente y el número de cabreados.
Habrá que disfrutar de una de las últimas semanas cortas. Lo que sea con tal de realizarse y producir.
Lo que pasa es que cada está más complicado. Lo de disfrutar de algo digo.
Habrá que disfrutar de una de las últimas semanas cortas. Lo que sea con tal de realizarse y producir.
Anda la cosa un poco emputecida.
En la Roma Clásica, algunos prostitutos masculinos esperaban en las esquinas de los baños a mujeres que solicitaran sus servicios. Según la jerarquía romana de la degradación sexual, un hombre sospechoso de practicar cunnilingus a una mujer se rebajaba más que uno que fuera penetrado por otro hombre. Se le imponía el estatus legal de infame, al mismo nivel que prostitutas, gladiadores y actores, lo cual le impedía votar y representarse a sí mismo ante un tribunal.
Clases de putas en la antigua Roma.

El mes de abril os relatábamos un día de putas en antigua Roma, hoy vamos a ver las clases de putas que podíamos encontrar.

Delicatae: eran las putas de lujo a las que únicamente tenían acceso los más poderosos. Las que ahora se eligen con un catálogo y se les pone un pisito.
Famosae: mujeres que sin ninguna necesidad, por su posición social, practicaban sexo por puro placer. El caso más significativo sería Valeria Mesalina, esposa del emperador Claudio. ... (ver texto completo)
Al hilo de:

Las cuadrantarias eran llamadas así por cobrar un cuadrante (una miseria). Las felatoras eran practicantes expertas de la fellatio (mamar), el acto más degradante.
Buenas tardes a tod@s!
Y frescos, eso sí.
Clases de putas en la antigua Roma.

El mes de abril os relatábamos un día de putas en antigua Roma, hoy vamos a ver las clases de putas que podíamos encontrar.

Delicatae: eran las putas de lujo a las que únicamente tenían acceso los más poderosos. Las que ahora se eligen con un catálogo y se les pone un pisito.
Famosae: mujeres que sin ninguna necesidad, por su posición social, practicaban sexo por puro placer. El caso más significativo sería Valeria Mesalina, esposa del emperador Claudio. Como sería de libidinosa esta mujer que, aprovechando la ausencia de su esposo, organizó un concurso en palacio con las meretrices de Roma basado en ver quien se podía acostar con más hombres en un solo día. El “colegio” de prostitutas aceptó el reto y envió a Escila, una auténtica profesional que realizó veinticinco coitos antes de rendirse… Mesalina prosiguió durante la noche y, tras declarar que no se sentía aún satisfecha después de haber yacido con setenta hombres, continuó hasta el amanecer. El recuento final fue doscientos…
Lupae: las que ejercía el oficio en los lupanares.
Noctilucae: las que sólo trabajaban por la noche.
Copae: las que trabajan en la Caupona (era una tienda de bebida rápida y comidas frías ya preparadas – generalmente vino, chacinas, quesos o encurtidos – que podías tomar o llevar. No había bancos ni mesas, sino una barra al exterior en la que los clientes por un as podían templarse con una copa de vino y algo que roer).
Fornicatrices: los que se lo hacen bajo los arcos de puentes o edificios. El término fornix significa arco de donde proviene fornicar (tener relaciones con una puta).
Forariae: ejercían en los caminos rurales próximos a Roma y sus principales clientes eran los viajeros.
Bustuariae: cerca de cementerios… con un poco de misterio.
Prostibulae: en la calle sin ningún control. Recordemos que según escribió Tácito, historiador romano, las mujeres que querían ser prostitutas estaban obligadas a registrarse ante la oficina del edil. Una vez inscritas (nombre, edad, lugar de nacimiento, y su “nombre de guerra”) se concedía la licencia (licentia Stupri) ... (ver texto completo)
Marcho!, que esta gente querrá acostarse.
Grandes frases de Díaz Ferrán un empresario modelo "un paréntesis al libre mercado" "cobrar menos y trabajar más"; "que la mejor empresa pública es la que no existe" o cuando argumentaba que hacía falta "una reforma laboral profunda y global" para "calmar a los mercados", días antes de dejar a sus propios trabajadores sin cobrar. Éste era el empresario modelo.
Habrá que ir a comer que es de donde más se saca. Hasta luego.