¡Que sitio mas entrañable! Aprendimos a nadar de niños. Cruzabamos desde cerca de la toma del canal hasta la pesquera. Subiamos nadando hasta donde podíamos. Instalamos un tranpolín y haciamos "el angel" y "la carpa". A la 1 de mediodia y 7 de la tarde era baño obligado. Había un deber inexcusable de ir a ver las chicas que se estaban bañando en "la isla" o en el molino en ruinas del lado de Olivares, hablar, chistes, aguadillas, bromas y quedar para el paseo de la tarde-noche o para el baile. Tambien ... (ver texto completo)