El Sol despliega por las secas llanuras castellanas, es tiempo de siega, el viento deja diabluras por las estepas de la Castilla sedienta y partidaria. Estás fechas cargadas de leyendas, calurosas noches de verano soportadas, dónde puedes ver las riendas de sufridas cañadas olvidadas. Pasa el tiempo, la vida de testigo, corre el viento con fuerza desatada, hay quien habla de ver serio castigo en la noche que vino desquiciada. Sedienta está Castilla, seca y por siempre mal cuidada, las estrellas parecen ... (ver texto completo)