EN VISPERAS DE LOS SANTOS DIFUNTOS.
En aquel tranquilo pueblo castellano, la fecha del primero de noviembre, era como la señal de empezar a pasar frío, además de visitar el cementerio, y colocar sobre las tumbas, las fotografías de los ausentes, con los faroles de aceite y las lamparillas, iluminando el triste ambiente. Aquella mañana había amanecido, con una suave lluvia que hacía que los paraguas, se abrieran sobre las aceras donde se transitaba camino del Campo Santo. Por aquellas aceras de cantos, ... (ver texto completo)
En aquel tranquilo pueblo castellano, la fecha del primero de noviembre, era como la señal de empezar a pasar frío, además de visitar el cementerio, y colocar sobre las tumbas, las fotografías de los ausentes, con los faroles de aceite y las lamparillas, iluminando el triste ambiente. Aquella mañana había amanecido, con una suave lluvia que hacía que los paraguas, se abrieran sobre las aceras donde se transitaba camino del Campo Santo. Por aquellas aceras de cantos, ... (ver texto completo)