ERA UN DÍA DE NIEBLA CERRADA
En aquella mañana fría, aquel hombre con su dos mulas y un carro de yugo, habían cargado leña de pinares, más o menos donde al Caballero de Olmedo le dieron muerte. La niebla se había cerrado a tope, y aunque eran las once y media de la mañana, el día se ponía demasiado triste, para evitar la carretera de Medina del Campo a Olmedo, el hombre encargado de vender dicha leña, le indico al ir hacía el pinar un camino para evitar dicha carretera. Aquel hombre venido desde ... (ver texto completo)
En aquella mañana fría, aquel hombre con su dos mulas y un carro de yugo, habían cargado leña de pinares, más o menos donde al Caballero de Olmedo le dieron muerte. La niebla se había cerrado a tope, y aunque eran las once y media de la mañana, el día se ponía demasiado triste, para evitar la carretera de Medina del Campo a Olmedo, el hombre encargado de vender dicha leña, le indico al ir hacía el pinar un camino para evitar dicha carretera. Aquel hombre venido desde ... (ver texto completo)