Yo si lo recuerdo muy bien.
Recuerdo como si fuera hoy a mi hermano cogerlo todos los días para ir a Rioseco a estudiar al
San Buenaventura. También recuerdo a Agripino, como iba todos los días en
bicicleta a recoger el
correo. Qué tiempos aquellos en los que el cartero se sabía hasta el nombre de los perros que teníamos en
casa; seguro que si alguien hubiera enviado una carta al JASKI, Agripino se la habría entregado.