Las
bóvedas están formadas por un sistema mixto de soportes que combina la innovación industrial de finales del siglo XIX con una rica ornamentación clásica. A diferencia de otras galerías puramente metálicas, aquí las zonas cubiertas que cruzan los pasillos emplean una estructura de soportes y cerchas de madera a dos
aguas ricamente decoradas.
El hierro fundido se reservó principalmente para la
cúpula central.