Lo que es triste es que haya gente que no quiera o no sepa entender lo que otros, con su mejor o peor expresión, quieren decir. No creo que se trate de
comida, es un detalle, uno de tantos ejemplos que se podrían poner. Porque hay muchos que acuden a esos refrescos a llenar la barriga y luego se dedican a difamar por las
esquinas. Eso es hipocresía y de esa hay mucha. No creo que lo único que se haya hecho en Moral sean los regatos y no sé si las
calles son las más sucias de la comarca, aunque seguramente
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