JUANA I DE CASTILLA
Unida al río siempre, ahora
al Duero, al Escalda, en su
día y siempre en duelo, esa
vida baldía y sin el menor
consuelo pasó día tras día.
Tordesillas recuerda a Juana
primera de Castilla. Una
estatua le considera y
al pie una carátula. Duero
y su ribera, su mácula.
Arresto en domicilio el suyo,
en vida, ahora en la calle
al campo mira donde todo
es valle antes fue oscura
sima, en Castilla todo vale.
Entre amor y odio, su vida
y los suyos, estoica, alma
blanca, en el trullo dejada,
allí estanca y gastó sus
estudios en la catarata.
Y con el título de reina
es Juana. Su sino le hizo de
todo desventurada, hasta
con su apodo, que siendo la
soberana, le faltó todo.
Unida al río siempre, ahora
al Duero, al Escalda, en su
día y siempre en duelo, esa
vida baldía y sin el menor
consuelo pasó día tras día.
Tordesillas recuerda a Juana
primera de Castilla. Una
estatua le considera y
al pie una carátula. Duero
y su ribera, su mácula.
Arresto en domicilio el suyo,
en vida, ahora en la calle
al campo mira donde todo
es valle antes fue oscura
sima, en Castilla todo vale.
Entre amor y odio, su vida
y los suyos, estoica, alma
blanca, en el trullo dejada,
allí estanca y gastó sus
estudios en la catarata.
Y con el título de reina
es Juana. Su sino le hizo de
todo desventurada, hasta
con su apodo, que siendo la
soberana, le faltó todo.