Pues bien, el verano se va acabando y la gente del pueblo y los niños nos van abandonando, vuelve la tranquilidad, aunque todavia alguno se quede un poco mas de tiempo y los fines de semana bajen para pasarlo en el pueblo. Pronto echaremos de menos los paseos de los mayores por las calles y los gritos de los niños con las bicicletas o jugando a tenis. Pero el pueblo sigue existiendo en otoño, en invierno, . Y mucha gente seguimos estando todos los fines de semana y dias que libramos de nuestros trabajos. ... (ver texto completo)