Y MAÑANA SAN ANTÓN
Aquellos burros de entonces con sus cabezadas viejas, sus herraduras pequeñas y las orejas muy tiesas. Eran días congelados, tardes llenas de belleza, amigos ilusionados que no tuvieron torpeza. Entre bromas y amoríos los burros fueron corriendo, eran los bonitos líos que nos iban divirtiendo. Hubo hielos en los barros de las calles frente al templo, donde ciertos animales pudieron correr contentos. San Antón como testigo entre los fríos y vientos, de vez en cuando un amigo nos ... (ver texto completo)
Aquellos burros de entonces con sus cabezadas viejas, sus herraduras pequeñas y las orejas muy tiesas. Eran días congelados, tardes llenas de belleza, amigos ilusionados que no tuvieron torpeza. Entre bromas y amoríos los burros fueron corriendo, eran los bonitos líos que nos iban divirtiendo. Hubo hielos en los barros de las calles frente al templo, donde ciertos animales pudieron correr contentos. San Antón como testigo entre los fríos y vientos, de vez en cuando un amigo nos ... (ver texto completo)