EL VIENTO DE LA MAÑANA
Camine sin darme cuenta de que mañana era domingo, hoy que nada tengo en venta me siento como perdido. Un podenco me acompaña, me parece un fiel amigo, no me contesta por nada, solo me lanza un ladrido, Los dos caminando juntos, yo casi llevo un abrigo, aquí no tengo disgustos él las orejas al viento y por dentro un alarido. Sin prisa, pero sin calma como quien teme al destino, alguna noche reclama cambiar también de camino, Sus ojos de perro listo va mirando a todas partes, ... (ver texto completo)
Camine sin darme cuenta de que mañana era domingo, hoy que nada tengo en venta me siento como perdido. Un podenco me acompaña, me parece un fiel amigo, no me contesta por nada, solo me lanza un ladrido, Los dos caminando juntos, yo casi llevo un abrigo, aquí no tengo disgustos él las orejas al viento y por dentro un alarido. Sin prisa, pero sin calma como quien teme al destino, alguna noche reclama cambiar también de camino, Sus ojos de perro listo va mirando a todas partes, ... (ver texto completo)