AQUEL FRAILE DE LA PEÑA MADRUGABA.
Eran años tristes y duros, acababa de pasar la peste del 1918, la emigración hacia Francia y otros países de América Latina, eran el pan de cada día. En La Seca diariamente salían familias enteras, camino de cualquier lugar donde existiera trabajo remunerado, y las personas que seguían en la Villa, tenían que esforzarse mucho para ganar sus salarios, hubo familias enteras que se fueron sin poder vender sus pocos bienes, Ortuella, Baracaldo, Sestao, y toda la ría ... (ver texto completo)
Eran años tristes y duros, acababa de pasar la peste del 1918, la emigración hacia Francia y otros países de América Latina, eran el pan de cada día. En La Seca diariamente salían familias enteras, camino de cualquier lugar donde existiera trabajo remunerado, y las personas que seguían en la Villa, tenían que esforzarse mucho para ganar sus salarios, hubo familias enteras que se fueron sin poder vender sus pocos bienes, Ortuella, Baracaldo, Sestao, y toda la ría ... (ver texto completo)