CUANDO BAJAS HASTA EL DUERO
Cuando bajas hasta el Duero
en las frías madrugadas,
puedes sentir el acero
de las grandes escarchadas.
Sentir brisas heladoras
con la niebla siempre helada,
en las más terribles horas
de alguna noche marcada. ... (ver texto completo)
Cuando bajas hasta el Duero
en las frías madrugadas,
puedes sentir el acero
de las grandes escarchadas.
Sentir brisas heladoras
con la niebla siempre helada,
en las más terribles horas
de alguna noche marcada. ... (ver texto completo)