LAS NIEBLAS DEL DUERO
Aquella tarde del mes de diciembre de mil novecientos cincuenta y tres, la niebla cubría todo el entorno de esa ciudad de Tordesillas, donde los fantasmas de la noche parecían estar tratando de dejarse ver, aunque el frío reflejaba el temido invierno castellano. La oscuridad de la llegada de la noche, envolvió todo aquel precioso contorno, donde el Río Duero, dejaba su humedad friolera, y los vecinos de Tordesillas enseguida se metieron en sus casas, para evitar ese frío que ... (ver texto completo)
Aquella tarde del mes de diciembre de mil novecientos cincuenta y tres, la niebla cubría todo el entorno de esa ciudad de Tordesillas, donde los fantasmas de la noche parecían estar tratando de dejarse ver, aunque el frío reflejaba el temido invierno castellano. La oscuridad de la llegada de la noche, envolvió todo aquel precioso contorno, donde el Río Duero, dejaba su humedad friolera, y los vecinos de Tordesillas enseguida se metieron en sus casas, para evitar ese frío que ... (ver texto completo)