Villagarcía es un
pueblo abandonado por la Junta de
Castilla y León, mientras invierte cientos de millones en
Urueña, en Villagarcía no se gasta un duro.
Es triste que con la
historia que tiene, no aparezca en las guías turísticas de la Junta.
Parte de la culpa la tienen los Jesuitas, que atesoran la mayor parte del patrimonio cultural del pueblo y lo explotan en su beneficio.