CUANDO LOS BURROS ERAN EL TRANSPORTE
Durante siglos los burros fueron el transporte, en lugares de tierras de labranza, eran dueños de pastos sin pastores, que supieron vivir sin arrogancia. Entre burros cargados con su leña los caminos de mi tierra trabajando, eran tiempos que nadie habló de dueños ni de asnos que fueran bien trotando. Transportaban humanos con destreza por los llanos de campos castellanos, nadie dijo que son pura torpeza y al galope los vimos más ufanos. Burros cargados con albardas, asnos con pastores caminando, en las cuadras marcaron sus espaldas con rebuznos que fueron alegrando. Transportaban los niños a la escuela, a los viejos ayudaron caminando, fueron grandes sus ojos y reflejos de aquel tiempo que fueron rebuznando. En concursos por Tierra de Medina, vi los burros marchosos concursando, que dejaban su raya tan divina que hubo veces que fueron resaltando. Cabalgatas de burros zamoranos que cargaron las piedras de aquel suelo, eran sombras de seres tan humanos que parece que fueron hasta el cielo. En Medina llenaron el mercado en los tiempos repletos de emigrantes, algún burro se vio desvalorado al sentirse pollino unos instantes. Asnos cargados de leyendas, en caminos que fueron olvidados, más tuvieron que pisar aquellas sendas entre brisas de verse mal cuidados. Entre burros que fueron fantasía, con recuerdos de niño bien guardados, tuve ratos de gozo y alegría en corrales que siguen recordados.
G X Cantalapiedra, 7 – 6 - 2026.
Durante siglos los burros fueron el transporte, en lugares de tierras de labranza, eran dueños de pastos sin pastores, que supieron vivir sin arrogancia. Entre burros cargados con su leña los caminos de mi tierra trabajando, eran tiempos que nadie habló de dueños ni de asnos que fueran bien trotando. Transportaban humanos con destreza por los llanos de campos castellanos, nadie dijo que son pura torpeza y al galope los vimos más ufanos. Burros cargados con albardas, asnos con pastores caminando, en las cuadras marcaron sus espaldas con rebuznos que fueron alegrando. Transportaban los niños a la escuela, a los viejos ayudaron caminando, fueron grandes sus ojos y reflejos de aquel tiempo que fueron rebuznando. En concursos por Tierra de Medina, vi los burros marchosos concursando, que dejaban su raya tan divina que hubo veces que fueron resaltando. Cabalgatas de burros zamoranos que cargaron las piedras de aquel suelo, eran sombras de seres tan humanos que parece que fueron hasta el cielo. En Medina llenaron el mercado en los tiempos repletos de emigrantes, algún burro se vio desvalorado al sentirse pollino unos instantes. Asnos cargados de leyendas, en caminos que fueron olvidados, más tuvieron que pisar aquellas sendas entre brisas de verse mal cuidados. Entre burros que fueron fantasía, con recuerdos de niño bien guardados, tuve ratos de gozo y alegría en corrales que siguen recordados.
G X Cantalapiedra, 7 – 6 - 2026.