MEDINA DEL CAMPO CONOCIO NIEVE EN MAYO
Hace ahora 39, años creo, que aquel martes del mes de mayo a mediados, quizá el día 17, la nevada debió de ser por la noche, ya que sobre las once de la mañana viniendo desde Madrid, empezamos a ver la nieve sobre los surcos o sembrados, digamos a mitad de camino entre Ataquines y Medina, entonces no existía la desviación, y al pasar por Medina pudimos ver los tejados blancos y cayendo agua por sus canalones, Todo Medina del Campo era agua sobre sus aceras, solo la nieve seguía adornando sus tejados, y al subir camino de La Seca, desapareció todo aquel ambiente invernal, eso era conocido en La Seca. Y pronto alguna persona casi con cien años me comentó, en mi Villa, “Aquí hubo una helada el día 25, de mayo del año 1898, que dejó todo el campo como en pleno mes de enero”. Esa historia la sabia desde niño, ya que el señor, Perico Punceno, me lo relato a mis seis años, al decirle mi fecha de nacimiento.
No me extraña estas jornadas frías en la Castilla Mesetaria, ya que desde hace siglos se conocen fechas heladoras en este mes de mayo, donde las flores parecen brillar hasta en las cunetas, sobre todo si son amapolas, Hubo años en mi niñez que las algarrobas incluso las cebadas, se empezaban a segar a finales de mayo, Otros años los veranos venían atrasados y hasta San Pedro, día 29 de junio no se empezaba a segar cereales y legumbres, los labradores en estas fechas se dedicaban a labrar las viñas, que era la arada de mayo, con arado romano. Y tratando de levantar encima de las cepas los rastros de las cepas del verdejo, eran otros tiempos. Aunque el frío vuelve a ser testigo de estas noches heladoras. G X Cantalapiedra. 10 – 5 – 2026.
Hace ahora 39, años creo, que aquel martes del mes de mayo a mediados, quizá el día 17, la nevada debió de ser por la noche, ya que sobre las once de la mañana viniendo desde Madrid, empezamos a ver la nieve sobre los surcos o sembrados, digamos a mitad de camino entre Ataquines y Medina, entonces no existía la desviación, y al pasar por Medina pudimos ver los tejados blancos y cayendo agua por sus canalones, Todo Medina del Campo era agua sobre sus aceras, solo la nieve seguía adornando sus tejados, y al subir camino de La Seca, desapareció todo aquel ambiente invernal, eso era conocido en La Seca. Y pronto alguna persona casi con cien años me comentó, en mi Villa, “Aquí hubo una helada el día 25, de mayo del año 1898, que dejó todo el campo como en pleno mes de enero”. Esa historia la sabia desde niño, ya que el señor, Perico Punceno, me lo relato a mis seis años, al decirle mi fecha de nacimiento.
No me extraña estas jornadas frías en la Castilla Mesetaria, ya que desde hace siglos se conocen fechas heladoras en este mes de mayo, donde las flores parecen brillar hasta en las cunetas, sobre todo si son amapolas, Hubo años en mi niñez que las algarrobas incluso las cebadas, se empezaban a segar a finales de mayo, Otros años los veranos venían atrasados y hasta San Pedro, día 29 de junio no se empezaba a segar cereales y legumbres, los labradores en estas fechas se dedicaban a labrar las viñas, que era la arada de mayo, con arado romano. Y tratando de levantar encima de las cepas los rastros de las cepas del verdejo, eran otros tiempos. Aunque el frío vuelve a ser testigo de estas noches heladoras. G X Cantalapiedra. 10 – 5 – 2026.