CUANDO IR A MEDINA DEL CAMPO ERA UNA FIESTA
Eran los años de 1955 más y menos, cuando el ir a Medina del Campo era una verdadera fiesta, solían ser fechas de últimos de octubre, cuando se terminaba la vendimia, las personas con varios hijos se dirigían a Medina para comprar a sus hijos abrigos y zapatos de invierno, Eran siempre los domingos por la mañana, cuando Medina estaba todo su comercio abierto, y su mercado de ganado funcionando, incluso los pocos bancos funcionaban al público, Recuerdo como en esos días pensábamos en comprarnos de todo lo necesario para vivir dignamente, luego un poco mayor me di cuenta que no solo era el comprar ropa y zapatos, si no el darse la vuelta por esa Calle de Padilla, para visitar cafés y otros locales, Siendo lugar para almorzar en diferentes bares. Medina entonces era el lugar donde nos sacábamos el carné de conducir. ya que existían autoescuelas, y se examinaban en los aledaños de la Plaza de Toros, Medina era un centro de reunión de labradores durante los domingos todo el año, Incluso existían personas que se dedicaban a trasportar ganado andando por las noches para llegar al mercado de madrugada, Eran los llamados ”Chalanes”, ya que todos los domingos del año practicaban ese oficio de trasladar ganado por toda Castilla a pie, por caminos o cunetas de carreteras comarcales, Medina era el corazón de esa Castilla labradora, donde todas las personas de aquel mundo rural de su entorno, se dirigían allí para poder comprar los utensilios de labranza normal de aquellos años, Yo pude sacarme el carne de conducir en la Autoescuela Velasco, de La Calle de Padilla, y como yo otras personas que luego emigraron camino de distintos lugares del mundo, La colegiata le adorna a la Calle de Padilla, y presiento que Medina es Corazón de Castilla.
G X Cantalapiedra. 16 – 1 – 2026.
Eran los años de 1955 más y menos, cuando el ir a Medina del Campo era una verdadera fiesta, solían ser fechas de últimos de octubre, cuando se terminaba la vendimia, las personas con varios hijos se dirigían a Medina para comprar a sus hijos abrigos y zapatos de invierno, Eran siempre los domingos por la mañana, cuando Medina estaba todo su comercio abierto, y su mercado de ganado funcionando, incluso los pocos bancos funcionaban al público, Recuerdo como en esos días pensábamos en comprarnos de todo lo necesario para vivir dignamente, luego un poco mayor me di cuenta que no solo era el comprar ropa y zapatos, si no el darse la vuelta por esa Calle de Padilla, para visitar cafés y otros locales, Siendo lugar para almorzar en diferentes bares. Medina entonces era el lugar donde nos sacábamos el carné de conducir. ya que existían autoescuelas, y se examinaban en los aledaños de la Plaza de Toros, Medina era un centro de reunión de labradores durante los domingos todo el año, Incluso existían personas que se dedicaban a trasportar ganado andando por las noches para llegar al mercado de madrugada, Eran los llamados ”Chalanes”, ya que todos los domingos del año practicaban ese oficio de trasladar ganado por toda Castilla a pie, por caminos o cunetas de carreteras comarcales, Medina era el corazón de esa Castilla labradora, donde todas las personas de aquel mundo rural de su entorno, se dirigían allí para poder comprar los utensilios de labranza normal de aquellos años, Yo pude sacarme el carne de conducir en la Autoescuela Velasco, de La Calle de Padilla, y como yo otras personas que luego emigraron camino de distintos lugares del mundo, La colegiata le adorna a la Calle de Padilla, y presiento que Medina es Corazón de Castilla.
G X Cantalapiedra. 16 – 1 – 2026.