EL POETA PEDIA LUZ EN MEDINA
Existen campos muy llanos
que viven la indiferencia,
y en sus caminos tan planos
no conocen indulgencia.
Era un hombre sin fortuna
que buscaba rosas frescas,
y en sus suspiros La Luna
le mando vivir las fiestas.
La noche se vino encima
buscando quizá su alerta.
y de nuevo llegó el clima
con la luz que le despierta.
Aquel poeta en su cima
que no quiso ver miseria,
era tan buena su rima
que detesto verla seria.
Los versos fueron volando
camino de las estrellas,
mientras los niños llorando
buscaban las horas bellas.
Dime poeta si clamando
puedes soltar tu inocencia,
hay versos que van gritando
mientras rompen la paciencia.
Corren frases que dudosas
hablan de triste indigencia,
y sus horas más dichosas
son la pura intransigencia.
Por los Campos de Medina
algunas perdices vuelan,
y La Mota en su colina
dicen que así las consuelan.
La Colegiata la adorna
a la Calle de Padilla,
y presiento que Medina
fue corazón de Castilla.
G X Cantalapiedra.
Existen campos muy llanos
que viven la indiferencia,
y en sus caminos tan planos
no conocen indulgencia.
Era un hombre sin fortuna
que buscaba rosas frescas,
y en sus suspiros La Luna
le mando vivir las fiestas.
La noche se vino encima
buscando quizá su alerta.
y de nuevo llegó el clima
con la luz que le despierta.
Aquel poeta en su cima
que no quiso ver miseria,
era tan buena su rima
que detesto verla seria.
Los versos fueron volando
camino de las estrellas,
mientras los niños llorando
buscaban las horas bellas.
Dime poeta si clamando
puedes soltar tu inocencia,
hay versos que van gritando
mientras rompen la paciencia.
Corren frases que dudosas
hablan de triste indigencia,
y sus horas más dichosas
son la pura intransigencia.
Por los Campos de Medina
algunas perdices vuelan,
y La Mota en su colina
dicen que así las consuelan.
La Colegiata la adorna
a la Calle de Padilla,
y presiento que Medina
fue corazón de Castilla.
G X Cantalapiedra.