MEDINA DEL CAMPO COMO SOLUCIÓN
Aquellos tiempos difíciles donde se buscó ilusión se confundían perfiles con la bonita pasión, Algunas penas brillaron que nos dieron su lección. y en Medina se dejaron con luces de sensación. Pensando siempre en Medina y sus tiendas de evasión, mientras vimos su colina que derrochaba emoción. Autoescuelas de primera, para ser buen conductor, eran la buena bandera del que fuera labrador. Era pensar en Medina y se notaba ilusión, pensamos que era divina, siempre la vimos lección. Paseando por sus calles, recorriendo su estación, eran tan buenos detalles que quito la depresión. Coge la maleta y vete camino de la estación, el tren no tiene membrete ni te ofrece confusión. Pisar la Calle Padilla buscando tu solución, en la tienda más sencilla lograras la exclamación. Medina del Campo tiene una historia de pasión, con su Castillo de La Mota que parece fue prisión. Comuneros de Medina, fabricantes de razón, en su tierra se adivina que existió la incomprensión. En su escudo se refleja maravedíes de razón, que de la pena se aleja en tan preciosa ilusión. Esta tierra comunera que sufrió la represión hizo siempre su bandera del llanto y la confusión. Medina del Campo tiene un mercado de pasión, donde el ganado conviene en tiempo de confusión. Medina sigue su marcha, y ahí tiene su estación, que al emigrante le engancha por lograr la salvación. G X Cantalapiedra.
Aquellos tiempos difíciles donde se buscó ilusión se confundían perfiles con la bonita pasión, Algunas penas brillaron que nos dieron su lección. y en Medina se dejaron con luces de sensación. Pensando siempre en Medina y sus tiendas de evasión, mientras vimos su colina que derrochaba emoción. Autoescuelas de primera, para ser buen conductor, eran la buena bandera del que fuera labrador. Era pensar en Medina y se notaba ilusión, pensamos que era divina, siempre la vimos lección. Paseando por sus calles, recorriendo su estación, eran tan buenos detalles que quito la depresión. Coge la maleta y vete camino de la estación, el tren no tiene membrete ni te ofrece confusión. Pisar la Calle Padilla buscando tu solución, en la tienda más sencilla lograras la exclamación. Medina del Campo tiene una historia de pasión, con su Castillo de La Mota que parece fue prisión. Comuneros de Medina, fabricantes de razón, en su tierra se adivina que existió la incomprensión. En su escudo se refleja maravedíes de razón, que de la pena se aleja en tan preciosa ilusión. Esta tierra comunera que sufrió la represión hizo siempre su bandera del llanto y la confusión. Medina del Campo tiene un mercado de pasión, donde el ganado conviene en tiempo de confusión. Medina sigue su marcha, y ahí tiene su estación, que al emigrante le engancha por lograr la salvación. G X Cantalapiedra.