MEDINA DEL CAMPO: EN AQUELLA NOCHE NEGRA CASTELLANA...

EN AQUELLA NOCHE NEGRA CASTELLANA
Se marchó buscando el día sin saber dónde marchaba,
en su mundo de agonía solo el dolor le esperaba.
no sé lo que pensaría, ni si su pena notaba,
al sentir su ruta fría su gente le condenaba.
Dejó su pueblo en silencio siendo una fecha marcada,
tan solo llevo el desprecio de alguna negra jornada.
Carretera de Medina donde la tragedia engancha,
mira desde la colina pero la duda se ensancha.
Camino de no sé dónde, otras veces se fue a Francia,
en su equipaje se esconde alguna mala ignorancia.
El sudor cubre su frente en la más rara mañana,
y en su memoria el relente le hace ver su vida vana.
La carretera de fondo y en ella va su mirada,
en aquel dolor tan hondo ve su vida marginada.
Tiene recuerdos perdidos que flotan sobre su calma,
en sus momentos sentidos no quiere notar el alma.
Han pasado muchas horas, fueron muchas las desgracias,
las soledades decoran algunas mentes tan lacias.
La guerra estaba empezando por aquellas madrugadas,
y pasaron fusilando a personas no marcadas.
Nadie sabe su destino en aquella encrucijada,
carretera y desatino en la gente fusilada.
Preguntando por sus restos, pero nadie sabe nada,
aquel viejo con arrestos tuvo su boca cerrada.
Las miserias de esta vida no tienen fecha grabada,
pueden sentir esa herida en cualquiera madrugada.
Carretera de Medina con sus maldades guardadas,
hay llanos tras sus colinas de las horas endiabladas.
No se borran los misterios, nadie quiere borrar nada,
en los asuntos tan serios la vida sigue enmarcada.
Hay hombres que siguen muertos y muertos que nunca callan,
cuando se viven aciertos muchos recuerdos estallan.
Medina guarda misterios, sombras del tiempo que pasa,
se olvidan los cementerios cuando la razón se arrasa.
Aquel hombre marginado que siempre tuvo su casa,
en Castilla fue borrado y su nombre hoy me traspasa.
Fueron fechas de tinieblas entre vías solitarias,
era verano sin nieblas en esas fechas diarias.
El final de aquella historia quedó por siempre ocultado,
si no falla la memoria es un recuerdo borrado.
Medina con muchos trenes en aquellos tiempos raros,
tuvo que sufrir vaivenes pagando con gestos caros.
Los olvidos complicados siempre dejan malos tragos,
conllevan sueños rodados que suelen volverse amargos.
G X Cantalapiedra.
Esta historia es verídica por desgracia.