Cada año, el Lunes
Santo, componentes de la junta directiva y hermanos acompañan al mayordomo, en un ritual de gran
tradición, a recoger por la mañana las ramas de
olivo, que por la tarde colocarán en la estructura interna en lo que se llama `vestir el paso´, en el que también se coloca el romero a los pies de la talla del
Cristo. Junto al romero irán colocadas el Jueves Santo 16 rosas, que, tras la
procesión, el mayordomo regalará a los 14 cofrades que hayan portado el paso y a los dos reservas en un emotivo momento. No hay que olvidar que a este paso también se le llama La Rosa.