LOMOVIEJO: SEGADORES EN “TIERRA BLANDA”...

SEGADORES EN “TIERRA BLANDA”
El año de 1929, en el mes de agosto primera quincena, eran muchos los segadores que trabajaban en esos lugares de la Comarca de Medina del Campo, en el término del pueblo de Lomoviejo, Estas personas algunas gallegas, y otras venidas de las zonas de La Seca y Rueda y pueblos donde existen muchas viñas, se dedicaban a segar a destajo, y cuanto antes terminaran su siega, mucho mejor para ellos y lo mismo para el dueño de esas fincas de cereales, que les daban de comer y dejar dormir en casas viejas o cuadras de animales, aunque en la época de más trabajo incluso dormían en el campo, sobre gavillas del trigo, u otros cereales, como la avena y el centeno, Una cuadrilla de esos segadores, se despertaron a las tres de la madrugada, de aquel día de verano y empezaron a segar sin apenas luz, Pronto vino un haz de luz que dejaba todo como si fuera de día, los tres segadores y el joven atador de haces, se quedaron fijos mirando al cielo, no entendían nada de aquel misterio, durante más de un minuto el cielo era luminoso, y este elemento que cayo fulgurante sobre las tierras de Castilla, les dejó sorprendidos, esta cuadrilla continuo con su faena, aunque se preguntaban de donde habrá venido ese resplandor tan gigante, al día siguiente lo comentaron con otro cuadrilla que estaban cerca en otra finca de otro dueño, estos segadores dijeron que era un trozo de la Luna que se había desprendido, nadie entendía dicho haz de luz tan fuerte, solamente el preguntarlo parecía ser algo desconocido para aquellos segadores que solo les interesaba acabar sus contratos. Fueron muchos años y muchas hoces las que se dejaron el sudor en dichas tierras blandas, que parece que tenían ese apodo por ser un poco arenosas. aunque su nombre era de Tierra de Medina.
G X Cantalapiedra, 18 – 4 – 2026.