A la vejez, se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Al que buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
A la hija muda, su madre la entiende.
A tal señor, tal honor.
A lo hecho, pecho.
A las diez, en la cama estés...
A falta de pan, buenas son tortas
A donde el corazón se inclina, el pie camina.
A cada cerdo le llega su San Martín
A burro muerto, la cebada al rabo
A buen entendedor, pocas palabras bastan
A boda, ni bautizado, no vayas sin ser llamado.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Arrieros somos; en el camino nos encontraremos.
Arca cerrada con llave, lo que cierra nadie sabe.