CUANDO EL OTOÑO SE VA NOTANDO EN CASTILLA
Las viñas se van notando al ver sus hojas cayendo,
y el viento viene arrastrando su camino de ir fingiendo.
Corren las hojas el suelo que parece pedregoso,
el otoño no es consuelo ni se le nota dichoso.
Los caminos castellanos que conocen soledades,
nos dejan sus sueños vanos que a veces tienen verdades,
el viento corre deprisa sin comentar falsedades,
y la niebla arrastra brisa de la que no tiene edades.
Los Caminos de Castilla sueñan con las realidades,
de ver su gente sencilla que temen atrocidades.
dicen que llegan las noches con signos de mortandades,
y que se ven los reproches de ciertas calamidades.
La Luna viene dejando tiempos de infelicidades,
sus claridades brillando solo dejan vanidades.
comentan que va gritando frases de barbaridades
que pueden dejar llorando a la gente en sus portales.
El otoño tiene brisas cargadas con sus maldades,
y cuando corre cornisas nada sabe de humedades.
jamás dejará sonrisas con grandes atrocidades,
todo este tiempo de prisas nos lleva a los hospitales.
Cuando La Luna brillando nos diga que ya es de noche,
lo seguiremos pensando sin hacer ningún derroche,
el otoño va marcando sus fríos sin poner broche,
no llegaremos cantando ni subiendo en cualquier coche.
Esas noches castellanas donde los fríos se notan,
hoy pudieran ser ufanas cuando las penas rebotan,
no critiques las mañanas si las penas siempre flotan,
pudieran ser tan humanas que temen sufrir derrotas.
G X Cantalapiedra. 12 – 10 – 2026.
Las viñas se van notando al ver sus hojas cayendo,
y el viento viene arrastrando su camino de ir fingiendo.
Corren las hojas el suelo que parece pedregoso,
el otoño no es consuelo ni se le nota dichoso.
Los caminos castellanos que conocen soledades,
nos dejan sus sueños vanos que a veces tienen verdades,
el viento corre deprisa sin comentar falsedades,
y la niebla arrastra brisa de la que no tiene edades.
Los Caminos de Castilla sueñan con las realidades,
de ver su gente sencilla que temen atrocidades.
dicen que llegan las noches con signos de mortandades,
y que se ven los reproches de ciertas calamidades.
La Luna viene dejando tiempos de infelicidades,
sus claridades brillando solo dejan vanidades.
comentan que va gritando frases de barbaridades
que pueden dejar llorando a la gente en sus portales.
El otoño tiene brisas cargadas con sus maldades,
y cuando corre cornisas nada sabe de humedades.
jamás dejará sonrisas con grandes atrocidades,
todo este tiempo de prisas nos lleva a los hospitales.
Cuando La Luna brillando nos diga que ya es de noche,
lo seguiremos pensando sin hacer ningún derroche,
el otoño va marcando sus fríos sin poner broche,
no llegaremos cantando ni subiendo en cualquier coche.
Esas noches castellanas donde los fríos se notan,
hoy pudieran ser ufanas cuando las penas rebotan,
no critiques las mañanas si las penas siempre flotan,
pudieran ser tan humanas que temen sufrir derrotas.
G X Cantalapiedra. 12 – 10 – 2026.