CUANDO AFLORAN LOS RECUERDOS
Hay momentos en la vida que afloran ciertos recuerdos, no fueron sueños perdidos solo vi los hombres cuerdos.
Yo vi llorar a personas que sufrieron por desgracia, eran gentes de las zonas con su juventud muy lacia.
Recuerdos del fanatismo entre brisas malogradas, llenaron de pesimismo a las lagrimas rodadas.
Fueron odios permanentes, fueron jornadas quemadas, donde muchos inocentes dejaron huellas grabadas.
Han pasado muchos años, se borraron sus andadas, más recordamos los daños de personas encantadas.
Hubo ciertos emigrantes que se marcharon callando, y sufrieron los instantes de un pueblo que fue llorando.
En las sombras de la noche sin vivir su vida sana, ellos sufrieron reproche de la gente más cristiana.
Ocultando su tristeza, se marcharon de mañana, fueron sus pasos torpeza al ver su conducta vana.
No volvieron por su tierra, era muy grande su errata, con el tiempo les entierran sin decir cuál fue su etapa.
Han pasado muchos años, las historias les atacan, dejaron malditos daños y sus historias destacan.
La Seca tiene su historia hoy ya nadie la destapa, más tenemos en memoria aquella maldita etapa.
Dejaremos esta vida, entre signos de esperanza, con mucha memoria erguida y recordando otra danza.
Cada cual, con su castigo, aunque su nombre se tapa, la verdad es enemigo del que al hombre le maltrata.
Las razones van volando sin poder frenar su danza, el viento vendrá gritando cuando se logre balanza.
G X Cantalapiedra. 3 - 7 – 2026.
Hay momentos en la vida que afloran ciertos recuerdos, no fueron sueños perdidos solo vi los hombres cuerdos.
Yo vi llorar a personas que sufrieron por desgracia, eran gentes de las zonas con su juventud muy lacia.
Recuerdos del fanatismo entre brisas malogradas, llenaron de pesimismo a las lagrimas rodadas.
Fueron odios permanentes, fueron jornadas quemadas, donde muchos inocentes dejaron huellas grabadas.
Han pasado muchos años, se borraron sus andadas, más recordamos los daños de personas encantadas.
Hubo ciertos emigrantes que se marcharon callando, y sufrieron los instantes de un pueblo que fue llorando.
En las sombras de la noche sin vivir su vida sana, ellos sufrieron reproche de la gente más cristiana.
Ocultando su tristeza, se marcharon de mañana, fueron sus pasos torpeza al ver su conducta vana.
No volvieron por su tierra, era muy grande su errata, con el tiempo les entierran sin decir cuál fue su etapa.
Han pasado muchos años, las historias les atacan, dejaron malditos daños y sus historias destacan.
La Seca tiene su historia hoy ya nadie la destapa, más tenemos en memoria aquella maldita etapa.
Dejaremos esta vida, entre signos de esperanza, con mucha memoria erguida y recordando otra danza.
Cada cual, con su castigo, aunque su nombre se tapa, la verdad es enemigo del que al hombre le maltrata.
Las razones van volando sin poder frenar su danza, el viento vendrá gritando cuando se logre balanza.
G X Cantalapiedra. 3 - 7 – 2026.