“EL RETRATO” DE DON ANTONIO MACHADO
En la última estrofa de ese poema, que este poeta escribió en las Tierras de Castilla, cuando estaba de profesor de francés, en Soria y Segovia, nos enseño como se puede ver venir a la muerte sin verla nunca un drama, Su letra y musicalidad son de meterse en el cerebro para toda la vida, Dice así. “Y cuando llegue el día del último viaje, y este al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontrareis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo como los hijos de la mar”. Esta estrofa es recordada por muchas personas mayores, que de vez en cuando piensas que tus amigos y compañeros del colegio se han ido marchando al infinito, y que la guadaña no sabes cuando vendrá a buscarte, más siempre estas con esa musiquilla pendiente de su visita que puede ser en el momento que no lo esperas. El último viaje que será definitivo para abandonar esta tierra que no dio acogida hace ya muchos años, No podremos llevar nada encima, si no la frontera del tiempo lo ira evaporando y haciendo ceniza, Hoy pensamos a sangre fría y de memoria estos versos de Machado, les tenemos de testigos, pedimos a La Madre Naturaleza que nos de un lugar para no dar problemas, y pasemos sin pena ni gloria esa barrera que tanto preocupa a los seres humanos vivos, donde quizá nos pidan cuentas de nuestros actos, más bien de los que fueron malos, de los que no tuvimos empatía con los demás humanos, de negar la caridad y las buenas formas, de caminar sin reparos y dejando tiradas por el camino a otras personas, seguro que tu propia conciencia te pasará revista, y te juzgara, no vale el querer salir corriendo, tu conciencia sabrá de sobra donde funciono mal, por eso habrá que tener preparado el último viaje, venga cuando quiera, y no atormentarte con nulas explicaciones que no sirvan para nada, es una lección aprendida de la que nunca se puede huir.
G X Cantalapiedra. 19 – 6 – 2026.
En la última estrofa de ese poema, que este poeta escribió en las Tierras de Castilla, cuando estaba de profesor de francés, en Soria y Segovia, nos enseño como se puede ver venir a la muerte sin verla nunca un drama, Su letra y musicalidad son de meterse en el cerebro para toda la vida, Dice así. “Y cuando llegue el día del último viaje, y este al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontrareis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo como los hijos de la mar”. Esta estrofa es recordada por muchas personas mayores, que de vez en cuando piensas que tus amigos y compañeros del colegio se han ido marchando al infinito, y que la guadaña no sabes cuando vendrá a buscarte, más siempre estas con esa musiquilla pendiente de su visita que puede ser en el momento que no lo esperas. El último viaje que será definitivo para abandonar esta tierra que no dio acogida hace ya muchos años, No podremos llevar nada encima, si no la frontera del tiempo lo ira evaporando y haciendo ceniza, Hoy pensamos a sangre fría y de memoria estos versos de Machado, les tenemos de testigos, pedimos a La Madre Naturaleza que nos de un lugar para no dar problemas, y pasemos sin pena ni gloria esa barrera que tanto preocupa a los seres humanos vivos, donde quizá nos pidan cuentas de nuestros actos, más bien de los que fueron malos, de los que no tuvimos empatía con los demás humanos, de negar la caridad y las buenas formas, de caminar sin reparos y dejando tiradas por el camino a otras personas, seguro que tu propia conciencia te pasará revista, y te juzgara, no vale el querer salir corriendo, tu conciencia sabrá de sobra donde funciono mal, por eso habrá que tener preparado el último viaje, venga cuando quiera, y no atormentarte con nulas explicaciones que no sirvan para nada, es una lección aprendida de la que nunca se puede huir.
G X Cantalapiedra. 19 – 6 – 2026.