ESTA NOCHE HACE MUCHOS AÑOS
Aquella noche de San Basilio en La Pista Municipal, el año 1974, sentí una sensación de no saber donde estaba, mejor dicho pensé que el tiempo no pasaba, Una mujer bien parecida me ponía su espalda sobre la mía mientras bailaba, Eran recuerdos de juventud nunca olvidada, era volver a soñar con una etapa donde mi mundo no se si naufragaba, solo vivimos una vez, solo sentimos la fuerza de la vida cuando eres joven, El pasado nunca es etapa quemada, siempre quedan ilusiones marginadas, versos que vuelan sin fronteras por distintos lugares, nombres que se retienen en la mente como si fueran tesoros, La Seca viene conmigo, vive en mi mente, retengo nombres y apellidos como si fuera lo más corriente, Es el caminar por la vida sin temor a ser maltratado, sin ver que aquellos años donde en una pensión del Barrio de Cuatro Caminos vivías gozabas y sufrías tu drama, Hubo una carta escrita en aquella mesa camilla pequeña, que dentro no quiero decir lo que allí escribía, Más la carta quedo sin sello, sin destino ni ilusión, quedo sobre la camilla de mi triste habitación. Hoy son distintos motivos, no quiero buscar amor, existen lo adjetivos donde sufre el corazón. Los caminos de la vida siempre sueñan con pasión, quieres lograr la salida con eterna comprensión. G X Cantalapiedra. 14 – 6 – 1974.
Aquella noche de San Basilio en La Pista Municipal, el año 1974, sentí una sensación de no saber donde estaba, mejor dicho pensé que el tiempo no pasaba, Una mujer bien parecida me ponía su espalda sobre la mía mientras bailaba, Eran recuerdos de juventud nunca olvidada, era volver a soñar con una etapa donde mi mundo no se si naufragaba, solo vivimos una vez, solo sentimos la fuerza de la vida cuando eres joven, El pasado nunca es etapa quemada, siempre quedan ilusiones marginadas, versos que vuelan sin fronteras por distintos lugares, nombres que se retienen en la mente como si fueran tesoros, La Seca viene conmigo, vive en mi mente, retengo nombres y apellidos como si fuera lo más corriente, Es el caminar por la vida sin temor a ser maltratado, sin ver que aquellos años donde en una pensión del Barrio de Cuatro Caminos vivías gozabas y sufrías tu drama, Hubo una carta escrita en aquella mesa camilla pequeña, que dentro no quiero decir lo que allí escribía, Más la carta quedo sin sello, sin destino ni ilusión, quedo sobre la camilla de mi triste habitación. Hoy son distintos motivos, no quiero buscar amor, existen lo adjetivos donde sufre el corazón. Los caminos de la vida siempre sueñan con pasión, quieres lograr la salida con eterna comprensión. G X Cantalapiedra. 14 – 6 – 1974.