LA SECA: LA BRISA DE LA MAÑANA...

LA BRISA DE LA MAÑANA
Cuando está amaneciendo el día, si el Sol viene calentando, empieza la mente fría a ver que sigues pensando, Recuerdos de mi niñez entre los campos más llanos, madrugadas en Castilla, a veces fueron segando, otras veces con azufre y otras jornadas labrando, Eran tiempos de esperanza con la emigración flotando, donde no vi la alabanza sobre mi tiempo brillando. Brisas venidas del Duero, con mañanas de trabajo, a veces el ROMANCERO le sentí como un atajo. Eran tiempos muy sencillos, sin esperar la bonanza, donde cantaban los grillos sin querer hacer balanza. Tuve amigos para siempre algunos en la distancia, que los llevaré en mi mente sin hacer de ello arrogancia. Las brisas de la mañana no las ves indiferentes, en la tierra castellana a veces son los ambientes. Una juventud lejana entre buenas sensaciones, en mi Villa castellana logré saber las razones. Cuando pienso en el pasado, si me siento trascendente, viendo el tiempo tan rodado sin sentirme penitente. Las brisas de la mañana me dejan sentir mi vida, que nunca la vi profana ni mucho menos perdida. Mirando en la lejanía el corazón nunca sufre, ni le temo a la agonía ni el mañana me seduce. Entre las brisas camino por senderos diferentes, y las dudas no elimino incluso con muchas gentes. Son lecciones que no cesan para seguir caminando, mientras la mente procesa por donde marchas andando. Mañana vendrán las brisas entre sonidos austeros, y podré ver las sonrisas de los perros trafulleros. No vale seguir negando que somos humanos viejos, aunque venimos andando sin arrastrar los complejos.
G X Cantalapiedra. 7 – 6 – 2026.