LA SECA: CUANDO LA LEYENDA FUE REALIDAD...

CUANDO LA LEYENDA FUE REALIDAD
Hace ahora más de cien años, cuando el Señor “Ronjolilla” se subió en su burro de raza zamorana, con la lanza que le habían preparado los herreros de La Seca, para intentar dar muerte al Toro de La Vega, en Tordesillas, que según la tradición siempre los mozos tordesillanos le lanceaban y daban muerte, Esa mañana el Señor “Ronjolilla” salia de la Villa de La Seca casi de noche, ya que el Toro Vega solían soltarle sobre las once de la mañana, del segundo martes de septiembre, o sea el martes siguiente a la fiesta de La Virgen de La Peña, este hombre lo había visto varias veces, el espectáculo, y el año anterior estando vendimiando con personas de Tordesillas, le entro el querer ser un hombre valiente que demostrara su valor, en dicha fiesta de siglos y tradición, y aquella mañana al llegar a la Carretera de La Peña, en un árbol de la Ribera del Duero, le sujeto a su burro y le echo de comer mielgas, que recogió en su entorno, La Vega empezaba a estar con público, y este hombre valiente y forjado entre las faenas del campo, era un aficionado a los toros, al llegar al Puente Romano sobre el Río Duero, se coloco al final de la barandilla, y allí espero con su lanza, y al sentir el cohete que anunciaba la bajada del Toro hacia La Vega, el corazón parecía darle ánimos, y saliendo a encontrarse con dicho Toro, le dio varias lanzadas, y el Toro cayó fulminado, tendría como unos 600, kilos de peso, Los jovenes de Tordesillas y aficionados que siempre fueron ellos los que daban muerte al Toro, se engancharon con este hombre de mucho coraje y valor. Más tuvo que dar gracias a un Señor de Serrada, llamado Fabriciano, que desde su caballo al estilo del Oeste americano, con un revolver en su mano impedía aquel atroz apaleamiento, y amenazaba a los que querían apalear al Señor Ronjolilla, que tuvo que ser acompañado hasta el termino de La Seca por la Guardia Civil, para evitar el linchamiento de aquella masa de personas que intentaron darle un escarmiento, Este hombre regreso a la Villa de La Seca como un héroe, Años después, sobre el año de 1950, su hijo amigo de mi padre se marchaba en la Emigración Forzosa a Vascongadas, quizá a Baracaldo. Donde muchos lasecanos descansan para la eternidad. Su nombre o apodo, como el de. Sergio Sacristan Cantalapiedra. No figuran entre los que mataron a dicho Toro, Hay tradiciones que suelen perder razones, e imponen sus condiciones, G X Cantalapiedra. 3 – 6 – 2026.