LA SECA: AQUEL ZAGALILLO QUE SIGUE SIENDO MI AMIGO. VALENTÍN...

AQUEL ZAGALILLO QUE SIGUE SIENDO MI AMIGO. VALENTÍN BAYÓN VELASCO
En aquel mes de agosto del año 1961, aquel zagal con quince años, que era mi amigo se llama Valentín Bayón Velasco, un día de ese mes pastaban las ovejas que conducía el Señor Vitorio y su zagal mi amigo, era una buena piara de ovejas castellanas, no sé si eran merinas, yo me encontraba en la Huerta que fue de Isidro González. Justamente al lado de un rastrojo donde esas ovejas trataban de alimentarse, vi como una oveja traía al mundo su cordero, y el zagal mi amigo, la recogió del suelo al nacer y minutos después se la echaba al hombro, sin ninguna dificultad, esa tarde vi como mi amigo era un perfecto pastorcillo, este amigo lasecano sin tardar mucho tiempo con toda su familia se fueron a trabajar en Asturias, en la mina de La Camocha, donde demostró su habilidad y su buen sentido de trabajador castellano, Varias veces le pude ver en su Gijón querido y en Madrid, últimamente en un pueblo de Valladolid pegando a la provincia de León, en su casa de verano. Es un amigo de toda mi vida, de los que nunca le olvidas, y cuando estás a su lado parece que el tiempo no ha pasado, Hay amigos que hasta después de fallecidos parece que estas hablando con ellos, ahora mismo un amigo de toda la vida me ha llamado. Andrés Clemente, me alegra la mañana cada vez que habló con él, aunque me cuente que alguna compañera de edad haya fallecido, Mari Carmen, el tiempo no perdona a nadie, somos seres humanos que caminamos desde el nacimiento a estar un día fallecidos, sin poder remediarlo, aunque de vez en cuando el encontrarte con ellos te hagan muy feliz. Los amigos de toda la vida parecen ser una propiedad que la tienes para siempre sin tener que pagar nada por esa verdadera amistad.
G X Cantalapiedra. 25 – de mayo del 2026.