LA SECA: AQUELLA CASA EMBRUJADA. ...

AQUELLA CASA EMBRUJADA.
CUENTO O LEYENDA URBANA
Era una casa grande, en un lugar bastante céntrico de aquel valle, al morir sus moradores con problemas mentales, incluso el ultimo propietario tenía fama de asesino, los descendientes quisieron venderla, ya antes dicha casa se comentaba que había dado cobijo a un abuelo borracho, y este a un hijo amargado con mala fama, intentaron vender esa casa, más los vecinos del lugar nadie quería vivir en ese domicilio que parecía embrujado, el letrero de venta se veía viejo, hasta que un día un señor forastero se decidió a comprarla, nadie le comentó el pasado de esa vivienda, y pronto esa familia venia de la ciudad cada fin de semana, más pronto empezaron los ruidos sospechosos, los ecos de palabras mal sonantes, y un montón de vibraciones en los cubiertos de comer, el matrimonio con hijos de poca edad empezaron a sospechar algo raro, una noche estando en el bar de cerca de esa vivienda, alguien les comentó, Podéis dormir tranquilos, o escucháis ruidos extraños, aquel matrimonio se quedó helado, era lo que les estaba pasando, más no querían decir ni comentar nada, este matrimonio intento indagar sobre todo aquel rosario de cosas raras, nadie le hablaba claro, más ellos notaron cosas raras, ya la esposa cierto día escucho en la tienda de alimentación, alguien que decía, “no dormiría ahí dentro ni aunque me dieran mucho dinero”. aquellas frases a la esposa del dueño actual la dieron que pensar, y comentando al marido lo escuchado, decidieron vender aquella casa embrujada o maldecida, Nadie del lugar les ofrecía nada, después de bastante tiempo sin pisar en dicha casa, un pintor de aspecto bohemio les llamaba por teléfono para comprar esa casa, les ofrecía poco dinero, más el matrimonio no lo pensó demasiado, enseguida le dejaron aquella casa, que si no la abandonan hubieran acabado locos. Este hombre pintor de cuadros un poco estrafalarios, dicen que por las noches se dedicaba a pintar oleos horribles, que se reflejaban aquellos ecos y ruidos de personas que no pasaron por la justicia, más eran verdaderos inhumanos, personas sin empatía ni dignidad, que parece ser no respetaron ni a los niños, Los cuadros salian camino de la ciudad, donde nadie sabía ni cómo ni por qué se reflejaba tanto dolor en esas pinturas, algunas veces los vecinos pensaron que este hombre pintor se embriagaba para poder olvidar aquellos ruidos que no le importaban nada, y amanecía con los pinceles sobre sus dos manos, La casa al morir el pintor fue derribada.
G X Cantalapiedra. 20 – 4 – 2026.