LA SECA: VOY A LA FUENTE DE LA MIEL...

VOY A LA FUENTE DE LA MIEL
Aquel amigo mío me decía, “Voy a La Fuente de La Miel en La Carretera Blanca, para calmar bien la sed”. Me hablaba de San Martín, Villa que fue a padecer una peste que era negra, borrando toda su fe, Una Fuente con sus piedras, que era signo de beber, un camino a Tordesillas sin querer retroceder, Dicen que no tiene agua aquella Fuente tan fiel, su agua tan milagrosa que te calmaba la sed. Muchas veces siendo niño llegue en su chorro a beber, y un día me comentaron que está seca sin saber, Donde se fueron las aguas, no existe cariño fiel, lo comentan en las fraguas hablan de La Fuente de La Miel. Hay toros en esos prados, hay jilgueros por doquier, los ecos dicen que espantan lo que pudo ser ayer. El Camino de La Villa de San Martín, que siempre llevo a La Miel, suele ser un compromiso para el que quiso beber. Lasecanos de hace siglos, labradores de saber, cuando se sienten avisos debieras retroceder, Cuantas Fuentes se secaron, para matar bien la sed, Por La Fuente de Valtarre, lo mismo que Fuente Elvira, la sequía cuando barre hasta la Perdiz suspira. La Fuente de Macana, con la Fuente de la Teja, el agua quedó lejana y la tierra nunca es vieja.
Pisar La Fuente de La Miel queriendo vivir sorpresas, es querer ser siempre fiel si ves que el amor regresa. G X Cantalapiedra. 22 – 2 – 2026.