LA RESIDENCIA DE ANCIANOS
Aquel hombre ya mayor, con sus años bien vividos,
le asustaba algún dolor en sus huesos tan sufridos.
Como esperando los días entre sus triste visiones,
eran jornadas muy frías, de las quedan confusiones.
En aquel invierno crudo el buscaba explicaciones,
era pensar el absurdo cuando no existen razones,
Al ver pasando los días, recordando su pasado,
al notar las noches frías su presente es olvidado.
Como los juguetes rotos que se dejan aparcados,
la vejez marca sus cotos entre sueños mal llegados.
Mirando su manos fuertes y su cuerpo desgastado,
piensas que vienen las muertes cómo potro desbocado.
La esperanza se arrincona, la noche deja pesares,
y el corazón no funciona en lo mas raros lugares.
Están temblando las manos de los dignos residentes,
se notan vientos humanos en los rostros de las gentes.
Háblame de compañía y de tus sueños mundanos,
hoy solo quiere armonía sin ver sus pasos profanos.
El anciano se pregunta sin encontrar la respuesta,
que hasta su muerte le asusta y nada sabe de fiesta.
Estos años va pensando cómo se pasó su vida,
nadie les va contestando ni comentan si hay salida.
En sus sueños deprimidos nunca crecen bellas flores,
a veces son elegidos cuando les dejan dolores.
Es el final de la vida con sus pasos tenebrosos,
donde la noche perdida deja sueños peligrosos.
G X Cantalapiedra. 14 – 1 – 2026.
Aquel hombre ya mayor, con sus años bien vividos,
le asustaba algún dolor en sus huesos tan sufridos.
Como esperando los días entre sus triste visiones,
eran jornadas muy frías, de las quedan confusiones.
En aquel invierno crudo el buscaba explicaciones,
era pensar el absurdo cuando no existen razones,
Al ver pasando los días, recordando su pasado,
al notar las noches frías su presente es olvidado.
Como los juguetes rotos que se dejan aparcados,
la vejez marca sus cotos entre sueños mal llegados.
Mirando su manos fuertes y su cuerpo desgastado,
piensas que vienen las muertes cómo potro desbocado.
La esperanza se arrincona, la noche deja pesares,
y el corazón no funciona en lo mas raros lugares.
Están temblando las manos de los dignos residentes,
se notan vientos humanos en los rostros de las gentes.
Háblame de compañía y de tus sueños mundanos,
hoy solo quiere armonía sin ver sus pasos profanos.
El anciano se pregunta sin encontrar la respuesta,
que hasta su muerte le asusta y nada sabe de fiesta.
Estos años va pensando cómo se pasó su vida,
nadie les va contestando ni comentan si hay salida.
En sus sueños deprimidos nunca crecen bellas flores,
a veces son elegidos cuando les dejan dolores.
Es el final de la vida con sus pasos tenebrosos,
donde la noche perdida deja sueños peligrosos.
G X Cantalapiedra. 14 – 1 – 2026.