CUANDO LOS HIELOS ERAN UN RESBALADIZO,
En las calles de La Seca, el hielo dejó su embargo, sus noches tan heladoras dejaron tiempos muy largos, en este mes de enero siempre se notó el recargo, los hogares tenían frío con su brasero cargado. Eran tiempos del pasado con sus fríos congelados, que nunca los olvidamos, aunque pasen muchos años. En las fuentes salia el agua por sus grifos averiados, y los niños más valientes solían dar patinazos, el camino del colegio dejaba hielos formados, donde los niños patinaban sin temor a herirse un brazo. Hubo quien cogía carrera para salir del resbalo, y otros niños más prudentes siempre pasaban de largo, El hielo fue duradero, en este mes de calvario, el hielo fue puro acero en lugares solitarios, Era temidos los días de ver los hielos brillando, todo el tiempo del invierno el hielo llegó dañando, Chimeneas humeantes, sarmientos muy cotizados, el frío dejo momentos que pudieron ser calcados. Todos inviernos lo mismo, todo el tiempo congelado, las nieblas fueron primero de aquellos años pasados. Fuimos corriendo al colegio para no sentir el frío, mientras los hielos brillaban dejando su escalofrío, Por los Campos de La Seca el hielo dejó su brillo, era su etapa repleta al ver su ambiente sencillo. En estos meses de invierno sufrimos los imprevistos, no quisimos ver eterno ese frío tal mal visto. En la Cima de San Roque el frío deja sus huellas, aunque no se sienta un toque las mañanas se ven bellas. Vas mirando al horizonte entre brisas heladoras, queda lejos aquel monte con sus nieves tentadoras. El Duero en la lejanía viene alargando sus brisas, que quieren ser armonía sin meter a nadie prisas. Nieblas venidas del Duero atravesando viñedos, siempre por el mes de enero suelen dejar sus enredos. G X Cantalapiedra. 7 – 1 – 2026.
En las calles de La Seca, el hielo dejó su embargo, sus noches tan heladoras dejaron tiempos muy largos, en este mes de enero siempre se notó el recargo, los hogares tenían frío con su brasero cargado. Eran tiempos del pasado con sus fríos congelados, que nunca los olvidamos, aunque pasen muchos años. En las fuentes salia el agua por sus grifos averiados, y los niños más valientes solían dar patinazos, el camino del colegio dejaba hielos formados, donde los niños patinaban sin temor a herirse un brazo. Hubo quien cogía carrera para salir del resbalo, y otros niños más prudentes siempre pasaban de largo, El hielo fue duradero, en este mes de calvario, el hielo fue puro acero en lugares solitarios, Era temidos los días de ver los hielos brillando, todo el tiempo del invierno el hielo llegó dañando, Chimeneas humeantes, sarmientos muy cotizados, el frío dejo momentos que pudieron ser calcados. Todos inviernos lo mismo, todo el tiempo congelado, las nieblas fueron primero de aquellos años pasados. Fuimos corriendo al colegio para no sentir el frío, mientras los hielos brillaban dejando su escalofrío, Por los Campos de La Seca el hielo dejó su brillo, era su etapa repleta al ver su ambiente sencillo. En estos meses de invierno sufrimos los imprevistos, no quisimos ver eterno ese frío tal mal visto. En la Cima de San Roque el frío deja sus huellas, aunque no se sienta un toque las mañanas se ven bellas. Vas mirando al horizonte entre brisas heladoras, queda lejos aquel monte con sus nieves tentadoras. El Duero en la lejanía viene alargando sus brisas, que quieren ser armonía sin meter a nadie prisas. Nieblas venidas del Duero atravesando viñedos, siempre por el mes de enero suelen dejar sus enredos. G X Cantalapiedra. 7 – 1 – 2026.