LA SECA: A VECES PREGUNTE...

A VECES PREGUNTE
Cuando yo tenía unos diez años, preguntaba a mi padre incluso a mis tíos, como eran estas fiestas en el frente de la guerra incivil, y las contestaciones eran de penas y miserias, Mi padre no tenía ideas políticas, le llevaron estando en el servicio militar en Salamanca a la Revolución de Asturias, 33, días, y a primeros del mes de agosto del año 1936, le llamaron a filas en Valladolid, donde volvió a jurar una bandera nueva, o de lo contrario le habría caído una mala condena, Cuando les pregunté como eran estas fiestas de Navidad o Año Nuevo, siempre me dijeron lo mismo, “en las trincheras esperando que cualquier bomba nos quitara de en medio”, Parece ser que ni las mentaban, era un sufrimiento diario que solamente les calmaba su ansiedad el recibir noticias de su familia en donde estuvieran, Y una canción de aquellos días me la cantaba mi padre cuando estábamos en las eras trillando, “En la Guerra nunca es fiesta ni domingo, pues la guerra no se ocupa de disfraces, siempre lucha siempre es muerte en sus tristes desenlaces”. Según pude escuchar nadie preguntaba qué días eran festivos, estando mi padre herido en el Hospital temporal de Plasencia, en la casa de un marques, creo que me contó que no existía día festivo, todo eran calamidades con piojos y comida enlatada, que algunos soldados les producía unos granos grandes en el cuerpo, que muchos terminaron en tuberculosis, incluso siendo personas de unos veinte cinco años, En esa maldita guerra murieron cuatro tíos míos y un abuelo, que aún no se dónde están sus huesos. Ahora que sigo viendo como mueren los civiles y soldados en Gaza, y Ucrania, maldigo las bombas y los que mandan lanzarlas, y me pregunto, si son seres sin humanidad ni dignidad, los que desean aplastar a su contrario como sea, anulando toda la vida sobre sus botas asesinas. Pienso que, si existe el cielo estos humanos sin caridad ni justicia celestial, irán directos al infierno, nadie en la tierra les puede perdonar, incluso aunque haya religiones que las atrocidades cometidas por sus clientes las lleven a cabo, yo desde mi conciencia los condeno. G X Cantalapiedra. 31 – 12 – 2025.