LA SECA: EL EPITAFIO EN SU TUMBA...

EL EPITAFIO EN SU TUMBA
Aquel hombre castellano tuvo su final de vida con un caminar dichoso de despedirse sin prisa. Un médico amigo suyo, le comento sus detalles, y el hombre justo y dispuesto, fue recorriendo sus calles. Todas las vacunas puestas, para combatir sus males, la del covid, de la gripe, del tétano, y comentó también del bacilo coco. No le quedaron vacunas por poner. Pero su enfermedad mortal, como le dijo su amigo el médico, avanzaba deprisa, al darse cuenta que su vida se acababa, se dirigió al marmolista que le había hecho su tumba, y con dinero en su mano, el contrato el epitafio, aunque primero quería su nombre, con fecha de nacimiento, y fallecimiento, cuando esto ocurriera, el epitafio que dio al marmolista el hombre aquel, que le insinuó que escribiera en su cuaderno de notas del taller, y decía lo siguiente, Fulano de tal y tal, MURIÓ CON TODAS LAS VACUNAS PUESTAS, AUNQUE SU ENFERMEDAD NO RESPETO A NINGUNA. El marmolista se quedó impresionado, no sabía lo de su enfermedad tan mala y sin cura en ciertas personas. Pero aquello le dio que pensar, y en su mente se cruzó el detalle de que varias personas, podrían incluir en su tumba dicho epitafio sonoro, y a la vez realidad. Este caso parece ser verídico, el humor incluso para morir es digno del español socarrón y bullanguero, aunque a mucha gente le asusta su final, teme que le pidan cuentas en la otra dimensión, y no quiere ver ni una sola sombra de humor en su tumba ni en su epitafio. Más siempre habrá personas que se lo tomen con filosofía y paciencia. Y esperen descansar en el otro recorrido, si tal recorrido existe. G X Cantalapiedra.