LA SECA: UN VEINTICINCO DE OCTUBRE...

UN VEINTICINCO DE OCTUBRE
Era domingo temprano
cuando inicie la salida,
con un sentimiento humano
yo les di mi despedida.
Mi familia se quedaba
buscando nueva alegría,
era un tiempo que marcaba
la fecha de cada día.
Con el corazón tranquilo,
y la mente trabajando,
en aquel tren yo perfilo
lo que quiero ir caminando.
Las ilusiones soñadas
con el paso de los años,
hoy recuerdo las pisadas
sin apenas tener daños.
Fueron caminos buscados
para mejorar mi vida,
eran sueños esperados
buscando buena salida.
La nostalgia de mi tierra,
las costumbres de mi Villa,
en el corazón se encierra
mucha pregunta sencilla.
Hoy que miro el horizonte
sin soñar con maravillas,
la vida me dio un resorte
de ver las cosas sencillas.
Cuantas noches fui pensando
en las tristes despedidas,
lo que detrás vas dejando
al buscar sendas perdidas.
No me arrepiento de nada,
tuve suerte en mi camino,
aquella vida soñada
nunca me dio desatino.
No quiero romper papeles,
ni gritar cosas injustas,
si los amigos son fieles
ellos jamás te disgustan.
G X Cantalapiedra.