LA SECA: ERA EL OTOÑO...

ERA EL OTOÑO
Entre palabras cortadas una voz siempre decía,
muchas frases angustiadas y la gente se moría.

Otoño lleno de dudas marcando los sufrimientos,
no eran palabras absurdas que se fueran con los vientos.

El otoño iba llegando con sus nubes constipadas,
las gentes iban dudando de las fechas anunciadas.

Campanas de medio día que tocaban por sus muertos,
nunca formaban porfía en los más tristes momentos.

Era el otoño culpable de algunas anomalías,
sin ser el momento amable nos llegaban agonías.

Las campanas de mi Villa daban señales de muertos,
nunca fueron maravilla en los días más inciertos.

Las velas eran señales de aquellos serios momentos,
en los casos más fatales incluían pensamientos.

El otoño disparaba la lista de muchos muertos,
y el silencio se amargaba cuando soplaban los vientos.

Las lágrimas afloraban para llorar a sus muertos,
algunas mentes pensaban, el morir da descontentos.

Siempre temiendo al otoño por sus fríos tenebrosos,
el campo daba el retoño sin ver los brotes dichosos.

Con la pelliza en los hombros y la gorra recalada,
viendo momentos de asombros en aquella encrucijada.

Nombres que se van borrando de las tumbas más queridas,
la vida nos viene dando otras tristes despedidas.

El otoño tiene sombras que parecen penitentes,
A veces hasta te asombras al ver las penas presentes.
G X Cantalapiedra.