AQUELLA MUJER DE NEGRO
Mi abuela siempre de negro
con la toquilla en los hombros,
en aquel cariño serio
nunca se vieron escombros.
Siempre de luto vestida
para recordar sus muertos,
alguna tarde sentida
tuvo momentos inciertos.
Caminaba a paso lento
como pensando en la vida,
arrastraba el sufrimiento
como una penosa herida.
Jamás la faltaba aliento
y era mujer muy querida,
sus frases de sentimiento
eran su senda aprendida.
Aquella mujer de negro,
con sus frases elegidas,
el contorno de su pelo
eran señas escogidas.
En los días de festivo
mi nombre le repetía,
ella tuvo su motivo
un hijo se moriría.
La guerra, maldita guerra,
en la batalla moría,
fue en los campos de Brunete
con fuego de artillería.
De negro siempre vestida
llorando a sus hijos muertos,
sin buscar tierra elegida
tuvo sufridos momentos.
Aquella mujer sentida
cargada de sufrimientos,
su senda fue deprimida
aunque tuvo siempre alientos.
G X Cantalapiedra.
Mi abuela siempre de negro
con la toquilla en los hombros,
en aquel cariño serio
nunca se vieron escombros.
Siempre de luto vestida
para recordar sus muertos,
alguna tarde sentida
tuvo momentos inciertos.
Caminaba a paso lento
como pensando en la vida,
arrastraba el sufrimiento
como una penosa herida.
Jamás la faltaba aliento
y era mujer muy querida,
sus frases de sentimiento
eran su senda aprendida.
Aquella mujer de negro,
con sus frases elegidas,
el contorno de su pelo
eran señas escogidas.
En los días de festivo
mi nombre le repetía,
ella tuvo su motivo
un hijo se moriría.
La guerra, maldita guerra,
en la batalla moría,
fue en los campos de Brunete
con fuego de artillería.
De negro siempre vestida
llorando a sus hijos muertos,
sin buscar tierra elegida
tuvo sufridos momentos.
Aquella mujer sentida
cargada de sufrimientos,
su senda fue deprimida
aunque tuvo siempre alientos.
G X Cantalapiedra.