ENTRE VIÑEDOS FLORIDOS LASECANOS
Voy divisando viñedos
por los campos lasecanos,
sin buscar los nuevos credos
de los sufridos humanos.
Viñedos de los verdejos
que tienen fama ganada,
sin saber que son complejos
su presencia es valorada.
Hombres que dejaron huellas
con sus majuelos plantados,
haciendo las rutas bellas
y los campos bien mirados.
Lasecanos de conciencia
que labraron bien su tierra,
conociendo su gran ciencia
aunque el tiempo los entierra.
Viñedos llenos de vida
con sus grandes esperanzas,
sin ver su ruta perdida
fueron dueños de labranzas.
Lasecanos del silencio
entre cepas bien cuidadas,
jamás hablaban del precio
de las viñas bien plantadas.
Vinos que siguen caminos
por diferentes lugares,
en los sitios más divinos
se meten en sus hogares.
La Seca tiene recuerdos
de personas importantes,
existieron hombres cuerdos
que fueron siempre constantes.
Labradores con coraje
entre nieblas muy cerradas,
jamás fueron vasallaje
de jornadas angustiadas.
G X Cantalapiedra.
Voy divisando viñedos
por los campos lasecanos,
sin buscar los nuevos credos
de los sufridos humanos.
Viñedos de los verdejos
que tienen fama ganada,
sin saber que son complejos
su presencia es valorada.
Hombres que dejaron huellas
con sus majuelos plantados,
haciendo las rutas bellas
y los campos bien mirados.
Lasecanos de conciencia
que labraron bien su tierra,
conociendo su gran ciencia
aunque el tiempo los entierra.
Viñedos llenos de vida
con sus grandes esperanzas,
sin ver su ruta perdida
fueron dueños de labranzas.
Lasecanos del silencio
entre cepas bien cuidadas,
jamás hablaban del precio
de las viñas bien plantadas.
Vinos que siguen caminos
por diferentes lugares,
en los sitios más divinos
se meten en sus hogares.
La Seca tiene recuerdos
de personas importantes,
existieron hombres cuerdos
que fueron siempre constantes.
Labradores con coraje
entre nieblas muy cerradas,
jamás fueron vasallaje
de jornadas angustiadas.
G X Cantalapiedra.