VILLALAR COMO RECUERDO
En La Castilla Profunda donde se sueñan recuerdos
alguna frase que abunda nos hace vivir los tiempos.
Villalar tiene su historia con sus penas entendidas,
aparece en la memoria con vidas comprometidas.
Han pasado cinco siglos de los sueños comuneros,
fueron tiempos de sigilos entre nobles caballeros.
Hay recuerdos imposibles entre sueños embusteros,
y palabras admisibles que nunca buscan dineros.
La vida nos va dejando ciertos hombres traicioneros,
que solo siguen luchando por ser puros pendencieros.
Con la conciencia de blanco se puede ser caballero,
sin temer nunca al barranco ni a los sucios pistoleros.
Cuando la conciencia brilla en las llanuras inmensas,
dice la gente sencilla que no existen horas tensas.
Sin temer nunca al destino soñamos con la esperanza,
nadie se siente adivino de alguna maldita danza.
Las mañanas van brillando sobre los buenos cereales,
el viento viene dejando ciertos fríos naturales.
Las viñas están temiendo esas heladas fatales,
que las cepas van sintiendo con escarchas siderales.
La vida nos va enseñando muchas palabras de amores,
y nos vamos conformando si no brillan los dolores.
Con la conciencia tranquila la vida vamos llevando,
algún humano perfila el ser Satanás andando.
G X Cantalapiedra.
En La Castilla Profunda donde se sueñan recuerdos
alguna frase que abunda nos hace vivir los tiempos.
Villalar tiene su historia con sus penas entendidas,
aparece en la memoria con vidas comprometidas.
Han pasado cinco siglos de los sueños comuneros,
fueron tiempos de sigilos entre nobles caballeros.
Hay recuerdos imposibles entre sueños embusteros,
y palabras admisibles que nunca buscan dineros.
La vida nos va dejando ciertos hombres traicioneros,
que solo siguen luchando por ser puros pendencieros.
Con la conciencia de blanco se puede ser caballero,
sin temer nunca al barranco ni a los sucios pistoleros.
Cuando la conciencia brilla en las llanuras inmensas,
dice la gente sencilla que no existen horas tensas.
Sin temer nunca al destino soñamos con la esperanza,
nadie se siente adivino de alguna maldita danza.
Las mañanas van brillando sobre los buenos cereales,
el viento viene dejando ciertos fríos naturales.
Las viñas están temiendo esas heladas fatales,
que las cepas van sintiendo con escarchas siderales.
La vida nos va enseñando muchas palabras de amores,
y nos vamos conformando si no brillan los dolores.
Con la conciencia tranquila la vida vamos llevando,
algún humano perfila el ser Satanás andando.
G X Cantalapiedra.