HOY RECUERDO A MUCHOS MUERTOS
La mente va caminando sin preguntar sus lamentos, de nuevo sigo pensando en penosos sufrimientos. Hoy es día de ir lloviendo, la mente que no descansa, parece que va sintiendo el sonido que la alcanza. Recordando a los amigos a los que fuimos creyendo, la mente no ve castigos ni puede seguir sonriendo. Recordando a mucha gente que conocí de camino, en este sufrido ambiente nada parece divino. Humanos que me dejaron palabras sobre el camino, poco a poco se alejaron con tremendo desatino. Su sencillez les marcaba en tan sufrido camino, y la muerte les llamaba como a cualquier peregrino. Recordando sus lamentos, con sentimientos e instintos, se quedaron sin alientos sin ser humanos distintos. Siento frases que marcaron lo duro de los destinos, sé que de veras lloraron al vivir sus desatinos. Nombres que me acompañaron sin explicar sus motivos, quizá lejos se quedaron con sus buenos adjetivos. Dicen que sientes campanas que divisan los abismos, y que en las frías mañanas presientes ser ellos mismos. La muerte va cabalgando con su lento pesimismo, más nadie quiere llorando ver que la muerte es abismo. Recordando a mis paisanos por sus caminos distintos, tuvieron sus tiempos sanos y diferentes destinos. Nombres que siguen grabados, palabras entre vecinos, muchos ratos recordados dejaron bonitos signos. Cuando la muerte cabalga con sus penosos martirios, la vida no queda larga y solo nos deja lirios. Con las manos entumidas y la mente cavilando, muchas personas sentidas por dentro siguen llorando. Hay momentos en la vida que puedes seguir pensando, y temes la despedida si de verdad vas amando. No te valen las razones si te sientes solitario, notas esas sensaciones que te marca tu calvario. Quieres mirar hacia el cielo como un humano dañado, y no lograras consuelo al ver tus ojos temblando. El corazón se lamenta, la razón se fue volando, cuando la pena se aumenta el alma se va callando. Somos humanos vencidos en los tiempos mal llegados, nuestros gestos deprimidos sufren virus descarnados. Buscaremos la esperanza entre sueños regalados, la vida te da su danza con momentos delicados. G X Cantalapiedra.
La mente va caminando sin preguntar sus lamentos, de nuevo sigo pensando en penosos sufrimientos. Hoy es día de ir lloviendo, la mente que no descansa, parece que va sintiendo el sonido que la alcanza. Recordando a los amigos a los que fuimos creyendo, la mente no ve castigos ni puede seguir sonriendo. Recordando a mucha gente que conocí de camino, en este sufrido ambiente nada parece divino. Humanos que me dejaron palabras sobre el camino, poco a poco se alejaron con tremendo desatino. Su sencillez les marcaba en tan sufrido camino, y la muerte les llamaba como a cualquier peregrino. Recordando sus lamentos, con sentimientos e instintos, se quedaron sin alientos sin ser humanos distintos. Siento frases que marcaron lo duro de los destinos, sé que de veras lloraron al vivir sus desatinos. Nombres que me acompañaron sin explicar sus motivos, quizá lejos se quedaron con sus buenos adjetivos. Dicen que sientes campanas que divisan los abismos, y que en las frías mañanas presientes ser ellos mismos. La muerte va cabalgando con su lento pesimismo, más nadie quiere llorando ver que la muerte es abismo. Recordando a mis paisanos por sus caminos distintos, tuvieron sus tiempos sanos y diferentes destinos. Nombres que siguen grabados, palabras entre vecinos, muchos ratos recordados dejaron bonitos signos. Cuando la muerte cabalga con sus penosos martirios, la vida no queda larga y solo nos deja lirios. Con las manos entumidas y la mente cavilando, muchas personas sentidas por dentro siguen llorando. Hay momentos en la vida que puedes seguir pensando, y temes la despedida si de verdad vas amando. No te valen las razones si te sientes solitario, notas esas sensaciones que te marca tu calvario. Quieres mirar hacia el cielo como un humano dañado, y no lograras consuelo al ver tus ojos temblando. El corazón se lamenta, la razón se fue volando, cuando la pena se aumenta el alma se va callando. Somos humanos vencidos en los tiempos mal llegados, nuestros gestos deprimidos sufren virus descarnados. Buscaremos la esperanza entre sueños regalados, la vida te da su danza con momentos delicados. G X Cantalapiedra.