LA SECA: Y BAILAMOS EN LA PISTA DE LA SECA...

Y BAILAMOS EN LA PISTA DE LA SECA
Cuantas tardes añoradas quisimos ser más felices, con sus noches encantadas olvidando cicatrices. La Pista marcando pasos de juventud lasecana, algunos vieron fracasos con su sencillez humana. Bailando sin grandes prisas, sobre aquel lugar bonito, conocimos esas brisas donde se siente algún grito. Fueron años de ilusiones que soñamos fantasía, tuvimos muchas razones para buscar armonía. La Pista siempre llamando a la juventud de entonces, al viento le vi clamando entre los sueños precoces. Bailamos sobre La Pista, queriendo ser ciudadanos, todos tuvimos la vista sobre sufridos hermanos. El baile de tantas tardes en domingos de verano, nadie quiere hacer alardes si se siente buen humano. Vibraciones juveniles que guardamos con cariño, muchos y bonitos fines que buscamos desde niño. En las tardes luminosas que soñamos con dulzuras, se vieron algunas cosas que causaban amarguras. Fueron tiempos de esperanzas en los fuertes corazones, nadie supo de balanzas ni buscó las soluciones. Cuantos amores crecidos, en aquellas tardes buenas, entre sueños florecidos que te quitaban las penas. La Torre como testigo, recuerdo su imagen bella, luego noté su castigo pensando en la tarde aquella. Años que fueron pasando esperando a las cigüeñas, los tiempos se van volando con sus brisas tan risueñas. No debemos olvidarnos de muchas horas tan bellas, para poder impregnarnos del brillo de las estrellas. La Pista tiene su historia, antes tuvo una taberna, hay mayores con memoria de una posible tragedia. Aquella bodega hundida, mucha gente la recuerda, La Pista no está perdida la rellenaron de tierra. La Seca sigue su marcha, el tiempo pasa que vuela, el recuerdo nos engancha y la nostalgia consuela. No debemos olvidarnos de los tiempos de la escuela, hemos de saber cuidarnos que la pandemia se cuela. Vivir con las dignidades sin olvidar nuestras quejas, para gozar de verdades incluso con cosas viejas. G X Cantalapiedra.