LA SECA: DESDE EL ALTO DE LA GRANJA...

DESDE EL ALTO DE LA GRANJA
Eran tiempos infantiles donde se sueñan primicias, con sus pasos juveniles que buscaban las delicias. Subimos hasta La Granja, y allí la Cruz de madera, sin saltar ninguna zanja ni buscamos primavera. Divisando el Cementerio que era la vista más seria, en aquel tiempo el misterio nunca hablaba de miseria. Cinco amigos que pensamos un día dejar la tierra, y con el tiempo marchamos sin olvidar lo que encierra. Miramos al horizonte recordando nuestras sendas, mucho más lejos el monte que quizá tuvo leyendas. Eran años de inmigrantes, eran sueños sin fronteras, viviendo ciertos instantes con sus posibles quimeras. No tardo mucho La Granja perder su Cruz de madera, un rayo dejo dañada a la bella primavera. Muchas personas pensando, el porqué de aquella escena, y en La Seca preguntando nadie nos habló de pena. Han pasado muchos años, La Granja sigue serena, nadie habló de aquellos daños de una tormenta de arena. Cuando siento mi pasado, sin querer ver más escenas, es ver que sigue olvidado cualquier camino de penas. No quiero olvidar mis pasos, ni reclamar mis veredas, ni buscar esos fracasos que a muchas gentes enredan. La Granja sigue sin Cruz, la pandemia no se frena, los días tienen más luz y la sombra no envenena. Hay símbolos muy marcados en esas bonitas tierras, y lugares recordados que no quieren ver más guerras. La Seca mira a La Granja, es una cuesta muy bella, donde el recuerdo se lanza cuando brilla alguna estrella. Lasecanos del pasado, con recuerdos que se llevan, quizá la vida ha marcado muchas frases que se pliegan. Cuando diviso San Roque, y presiento ver mi tierra, la mente nota ese toque de sentir lo que ello encierra. Puedes vivir sin lamentos, podrás gozar de otras tierras, olvidando sufrimientos y despreciando las guerras. G X Cantalapiedra.