LA SECA: EL VIENTO TE SIGUE HABLANDO...

EL VIENTO TE SIGUE HABLANDO
Por los campos castellanos el viento sigue silbando, y son muchos los humanos que le sufren escuchando. Cuando los días son crudos como dicen los mayores, los vientos parecen rudos y dejan sus sinsabores. El viento te viene hablando de sus bonitas pasiones, y a veces vas recordando muchas viejas emociones. La vida tiene misterios cargados de sobresaltos, con muchos momentos serios que pueden dejarte llantos. La vida que gran escuela cuando aprendes a vivirla, el tiempo pasa que vuela aunque tengas que sufrirla. Cuando los vientos palpitan en las altas chimeneas, hasta las casas se agitan y las mentes ven cegueras. Estos tiempos invernales de tardes muy tenebrosas, nadie les siente normales y ve sus sombras dichosas. Deja que grite la noche, entre sombras escabrosas, nadie podrá poner broche a las noches tenebrosas. El viento no te enamora ni te lanza bendiciones, a veces temes la hora de sus fuertes conclusiones. En la tierra castellana se notan sus fuerzas brutas, el viento por la mañana deja penas absolutas. Cuando los vientos se lanzan sobre viñedos sencillos, algunas veces arrancan los sarmientos y sus brillos. Los campos temen su fuerza que levanta tempestades, arrastrando la torpeza de sus malas falsedades. Cuando la tarde termina sobre las grandes llanuras, hasta el viento determina los pasos de sus diabluras. Locos vientos de la noche en la estepa castellana, nadie puede poner broche a su fuerza poco humana. Las madrugadas dan llantos que parecen conclusiones, entre muchos sobresaltos que dejan cavilaciones. G X Cantalapiedra.